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El reto de la bici en Sevilla: el Área Metropolitana
Tras el éxito cosechado por el carril bici en la capital, toca el turno al extenso y poblado Área Metropolitana de Sevilla.
Nuestro Área Metropolitana tiene un enorme potencial p
ara el uso de la bicicleta como medio de transporte. La entrada en servicio hace más de 3 años del carril bici a la Universidad Pablo de Olavide, puso de manifiesto que hasta desplazamientos de 10 km la bicicleta se presenta como un medio de transporte al alcance de prácticamente cualquiera.
Muchos son los vecinos de Camas, San Juan, o Montequinto que acceden a Sevilla en sus bicicletas a través de carriles bicis metropolitanos que conectan con la red de más de 120 km de la capital y otros tantos la compaginan con otros medios de transporte (Metro, Bus, Cercanías...).
Semana Europea de la Movilidad 2011
En los próximos días, del 16 al 22 de Septiembre, la ciudad de Sevilla celebrará nuevamente la Semana Europea de la Movilidad, la décima edición de estas jornadas sobre la movilidad sostenible a la que acudirán más de 200 poblaciones y millones de ciudadanos.
La revolución bicicletera
Hemos asistido los sevillanos en primera persona a la revolución bicicletera llevada a cabo en Sevilla, y es que desde la implantación del servicio de alquiler de bicis públicas y la construcción de una red de carriles bici que se expande por casi toda la ciudad muchos sevillanos hemos cambiado a mejor ciertos hábitos de movilidad.
A pesar del gran éxito que están teniendo ambas infraestructuras y su apoyo por parte del Ayuntamiento, hemos de decir que también existen deficiencias en su ejecución. Por un lado tenemos la construcción de la red de carriles bici, una gran idea, ejecutada de forma mediocre, ya que existen algunos puntos negros, donde esa falta de planificación o diseño ha dejado el carril cojo, siendo muy mejorables algunos aspectos, tales como su superficie, muy peligrosa cuando esta mojada por lo resbaladizo del material utilizado o los cruces al mismo nivel con el peatón, que sin darse cuenta una veces, y otras voluntariamente invaden el carril bici con el consiguiente peligro tanto para ciclistas como para peatones.
